A lo largo de los últimos 18 meses, la ACI y el Comité para la Promoción y el Avance de las Cooperativas de la ONU (COPAC) han publicado una serie de informes a través de los cuales pretenden dar a conocer las maneras en las que las cooperativas se presentan como socios esenciales para ayudar al mundo a cumplir los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.
Los ODS se adoptaron en 2015 con el fin último de avanzar hacia la paz y la prosperidad de las personas y del planeta, hacer frente al cambio climático y trabajar para preservar los océanos y los bosques hasta el año 2030, como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Una década después de la aplicación de la Agenda, la ONU proclamó el segundo Año Internacional de las Cooperativas (AIC2025), y la idea de redactar estos informes surgió –según explica Joseph Njuguna, director de Políticas de la ACI– de la confluencia de dos oportunidades: el AIC2025 y «el creciente reconocimiento de que las cooperativas son socios esenciales para la consecución de los ODS».
«Existen numerosas muestras del alcance de las cooperativas en todo el mundo, pero suelen encontrarse dispersas entre sectores, regiones o estudios puntuales», explica Njuguna. «Queríamos recopilar toda esta información para llamar la atención directamente a los responsables políticos, los gobiernos, las agencias gubernamentales y los profesionales del desarrollo».
«En colaboración con el COPAC, vimos la oportunidad de celebrar el Año Internacional de las Cooperativas y, a su vez, dejar un legado normativo a largo plazo. En lugar de limitarnos a destacar los casos de éxito, queríamos demostrar que el modelo cooperativo contribuye al desarrollo sostenible en todos y cada uno de los ODS y explicar por qué es necesario ofrecerle un mayor reconocimiento en las políticas públicas y en las estrategias de desarrollo».
Estos informes, que abordan cada uno de los ODS, se han recopilado en una página web (2025.coop/sdgs). Tal como explica Njuguna, son «una celebración de los logros de las cooperativas y, a su vez, una herramienta práctica de promoción para ayudar a acelerar el cumplimiento de la Agenda 2030 en la recta final, cuando solo quedan cuatro años para alcanzar los ODS».
Estos informes han sido redactados de manera colaborativa entre miembros del COPAC, las oficinas regionales de la ACI (ACI África, Cooperativas de las Américas, ACI Asia-Pacífico y Cooperatives Europe), las organizaciones sectoriales de la ACI y especialistas temáticos.
«Para cada ODS, hemos trabajado estrechamente con la coordinadora del COPAC, los equipos regionales de la ACI y especialistas sectoriales, que conocían tanto los aspectos técnicos de cada Objetivo como las realidades prácticas de las cooperativas en el terreno», detalla Njuguna. «El proceso de redacción ha supuesto un amplio trabajo de investigación, varias rondas de revisiones por pares y distintas consultas entre regiones, para garantizar el máximo rigor técnico y lograr un equilibrio geográfico».
Para Njuguna, una de las partes más gratificantes del proceso fue la selección de los ejemplos de casos reales. «Junto con las oficinas regionales de la ACI, seleccionamos cuidadosamente ejemplos de cada región del mundo y tratamos de abarcar una amplia variedad de sectores cooperativos». No buscábamos simplemente historias inspiradoras, sino que queríamos ejemplos que pudiesen demostrar un impacto cuantificable, que ilustraran la innovación y sirvieran de lecciones prácticas para poder replicarlos en otros lugares».
El resultado es una recopilación que refleja la diversidad del movimiento cooperativo mundial y que pone de manifiesto que, independientemente de la ubicación geográfica o del sector, las cooperativas contribuyen constantemente al desarrollo sostenible a través de sus valores y principios comunes.
Además, Njuguna añade que una de las principales lecciones que ha aprendido el equipo es que «no hay un solo ODS que no cuente con una contribución significativa de las cooperativas».
Aunque hay conexiones que saltan a la vista (como los ODS 1 y 2, sobre la erradicación de la pobreza y la seguridad alimentaria, o el ODS 8, sobre trabajo decente y crecimiento económico), Njuguna se sorprendió particularmente por «la solidez de los datos que respaldan objetivos que no suelen estar asociados con las cooperativas, como el ODS 16, sobre la paz, la justicia e instituciones sólidas; el ODS 9, sobre industria, innovación e infraestructuras; y el ODS 11, sobre ciudades y comunidades sostenibles».
Además, añade: «El proceso también ha permitido reafirmar algo en lo que llevamos mucho tiempo creyendo en el movimiento cooperativo: las cooperativas no suelen contribuir a un solo ODS a la vez, ya que al combinar objetivos económicos, sociales y medioambientales en un modelo de negocio democrático, su impacto abarca de manera natural varios Objetivos simultáneamente.
«Quizá la conclusión más importante fue que lo que distingue a las cooperativas no es simplemente lo que hacen, sino cómo lo hacen. La gobernanza democrática, la participación, la implicación colectiva y el interés por la comunidad no son solo principios cooperativos, sino que también constituyen potentes motores del desarrollo sostenible».
Aunque estos documentos se diseñaron principalmente como herramientas prácticas de política, el equipo espera que los gobiernos los utilicen para elaborar los Informes Nacionales Voluntarios, diseñar estrategias nacionales de desarrollo y revisar la legislación en materia de cooperación. Asimismo, se espera que las agencias de las Naciones Unidas, los socios para el desarrollo, los investigadores y las organizaciones de la Sociedad Civil los utilicen como ejemplo de lo que funciona y como base para crear alianzas más sólidas dentro del movimiento cooperativo.
Estos informes ya se están difundiendo ampliamente a través de la página web del Año Internacional de las Cooperativas, el COPAC y la red mundial de la ACI, y se espera que sigan contribuyendo a la labor de promoción mucho más allá de 2025.
Además, Njuguna señala que «es igualmente importante que los miembros de la ACI y las cooperativas de todo el mundo los utilicen para sus propias estrategias de promoción».
«Estos documentos pueden adaptarse a los distintos contextos nacionales y locales, y pueden ayudar a las cooperativas a colaborar con los gobiernos y otras partes interesadas, al tiempo que demuestran que su contribución con el desarrollo sostenible se reconoce a nivel internacional. Además, también aportan pruebas sólidas de que las cooperativas no son simples beneficiarios de las políticas públicas, sino que son socios clave para el desarrollo y, por lo tanto, merecen tener voz y voto a la hora de diseñar las estrategias nacionales de desarrollo, los planes de aplicación de los ODS y las consultas sobre políticas».
Aunque cada uno de los informes es independiente, en conjunto narran una historia mucho más amplia: que las cooperativas contribuyen a todos y cada uno de los ODS. Actualmente se prevé publicar la serie completa como una publicación de referencia, que se presentará durante la Conferencia Mundial de la ACI en Panamá en septiembre de 2026 y servirá como punto de consulta permanente sobre las cooperativas y el desarrollo sostenible y contribuirá a los esfuerzos de promoción a nivel mundial de cara a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los ODS, que se celebrará en septiembre de 2027, en la que los principales dirigentes mundiales harán balance de los avances de la Agenda 2030 y comenzarán a definir el marco de desarrollo a partir de 2030.
Aunque ya se ha completado las serie, los informes no son el final del camino, sino que marcan el inicio de una nueva etapa, afirma Njuguna, quien añade que ahora el objetivo es transformar estos datos en medidas políticas.
«Esto implica garantizar el reconocimiento de las cooperativas como socios estratégicos en la aplicación de las estrategias nacionales de los ODS, reforzar los marcos jurídicos y normativos favorables para las cooperativas, mejorar los datos y las estadísticas sobre los modelos cooperativos e invertir en el desarrollo cooperativo como parte de una política económica y social más amplia».
A medida que se acercan los últimos años de la Agenda 2030 y con la vista puesta en la Cumbre de los ODS de 2027, en la que la comunidad internacional comenzará a definir la agenda de desarrollo tras el 2030, el movimiento cooperativo tiene una importante oportunidad para ir más allá de la mera demostración de su impacto e integrarse de forma más sistemática en los procesos de aplicación, diálogo sobre políticas y toma de decisiones.
«En definitiva», añade Njuguna, «nuestra ambición es sencilla, que las cooperativas no se consideren un modelo empresarial alternativo que opera al margen, sino uno de los modelos más contrastados, democráticos y flexibles del mundo para lograr un desarrollo inclusivo, resiliente y sostenible».
«Las pruebas están ahí. El desafío ahora es plasmar esos datos en políticas más sólidas, una mayor inversión y alianzas más significativas, para que se reconozca a las cooperativas como socios estratégicos en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y tras el 2030».
Todos los informes sobre los ODS están disponibles aquí: 2025.coop/sdgs.